EXCELENTE RESPUESTA DE LUFTHANSA EN UNA CANCELACIÓN SUFRIDA POR UNA COMPAÑERA DE EKA/ACUV

Cuando hay algún problema en el transporte aéreo, una cancelación, un retraso, una pérdida de equipaje… la atención de las aerolíneas a los viajeros afectados, en general, deja mucho que desear. Es habitual que no informen sobre las indemnizaciones correspondientes, que traten de esquivarlas o reducirlas alegando razones de fuerza mayor que no son tales, que no proporcionen alojamiento en los casos en que deben hacerlo, que no respondan, al menos de entrada, a las reclamaciones, que lleguen incluso a no presentarse a los juicios cuando son demandadas…

Pero no siempre es así, por fortuna. De vez en cuando se dan casos, como el que explicamos a continuación, en que la aerolínea cumple a la perfección con sus obligaciones, e incluso va un poco más allá, y es de justicia reconocerlo e incluso felicitarla. Hablamos de la aerolínea alemana Lufthansa.

El pasado 5 de diciembre, Maider Alberdi, abogada de EKA/ACUV, y su pareja embarcaron en el aeropuerto de Bilbao para volar hasta Viena haciendo escala en Frankfurt. El primer trayecto transcurrió sin incidentes, pero el vuelo Frankfurt-Viena, a última hora de la noche, se canceló porque, según explicó la compañía a los pasajeros, el personal de a bordo no había hecho el descanso legal correspondiente. “Un fastidio”, relata Maider, “pero la verdad es que nos dieron una atención extraordinaria, nada frecuente en estos casos. Nos desalojaron del avión rápido, pusieron a nuestra disposición en el aeropuerto por lo menos quince mostradores, nos tramitaron y pagaron la pernoctación en un hotel cercano, nos pagaron los taxis de ida al hotel y vuelta por la mañana al aeropuerto, el desayuno… y embarcamos en el primer vuelo a Viena, a las siete de la mañana”.

De regreso a Donostia, donde vive y trabaja atendiendo la oficina de EKA/ACUV en la capital guipuzcoana, Maider envió un email a Lufthansa solicitando la “indemnización automática” por cancelación de vuelo cuando no existe (como era el caso) una razón de fuerza mayor; indemnización que es de 250 euros en vuelos hasta 1.500 kilómetros, de 400 euros en vuelos entre 1.500 y 3.500 kilómetros, y de 600 euros en vuelos de más de 3.500 kilómetros, según establece el Reglamento Europeo de Navegación Aérea.

Al día siguiente, Lufthansa llamó por teléfono a nuestra compañera para pedirle disculpas, “en un tono exquisitamente cordial muy de agradecer”, y también un número de cuenta donde ingresarle la indemnización. Maider esperaba recibir 500 euros, 250 por cada pasajero, ella y su pareja, ya que el trayecto cancelado, Frankfurt-Viena, es inferior a 1.500 kilómetros. Sin embargo, Lufthansa le ingresó 800 euros (400 por pasajero), como si hubiera sido cancelado todo el viaje Bilbao-Viena, ciudades separadas por 1.591 kilómetros en línea recta.

Deja un comentario